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Plantas silvestres comestibles: las collejas

Flor de Silene vulgaris o colleja

Flor de Silene vulgaris o colleja

Hierba humilde la colleja, que busca el frescor de la sombra de un olivo o almendro para crecer a sus pies o el borde de un camino rural, cuya tierra recoge la humedad de debajo del asfalto o grava. Y no pide nada más. Bueno sí, pide sol, ingrediente que no falta por las tierras de la región mediterránea donde crece.

A pesar de su sencillez goza de una gran variedad de nombres vernáculos o populares, conociéndosela además por:  farolillo, guiso, hierba conejina, conejuelas, conejera, conejitos de campo, petardos, cohetes, jarrabuey, farifuelles, tirabeques de la esperanza, truenos y un largo etc. que forma parte de la sabiduría popular de las gentes de las zonas rurales.

Muchos de estos nombres populares tienen su razón de ser por los usos que de esta humilde planta se han hecho, uno el gastronómico y otro el juego, pues los niños chicos explotaban entre los dedos sus cálices globosos consiguiendo así sonidos como disparos. De ahí los populares nombres de “explotaculos, pistones, cohetes, tiratiros“. En algunas zonas se nombran como “campaninos”, o “cascabeles”, haciendo referencia al sonido de las semillas dentro de los cálices, donde pueden permanecer mucho tiempo antes de caer al suelo.

Su nombre en latín es Silene vulgaris (Moench) Garcke, pertenece  a la familia botánica de las Cariofiláceas, como los claveles. Una curiosidad etimológica que relaciona el nombre del género con la forma globosa de los cálices es que la denominación de Silene viene del personaje griego Sileno, a quien se representa habitualmente con el vientre hinchado, asemejándose así a los cálices hinchados de la flor fresca y una vez seca también al fruto. ¿Y quién era Sileno?, el padre adoptivo y preceptor de Dionisos, que como muchos sabéis es el dios griego que representa la vendimia y el vino.

Cálices secos de la Silene vulgaris o collejas

Cálices secos de la Silene vulgaris o collejas

Cómo me alegré el día en que vi las collejas en el jardín, desde entonces y de eso hace ya bastantes años, me propuse averiguar sus propiedades y ¡eureka!, ¡es una hierba comestible! Así me lo contaba mi suegra, que es de un bello pueblo de Jaén, Martos, cuando le mostré las collejas del jardín:

“¡Madre mía no he comido yo collejas ni ná! Y es que antes nos lo comíamos todo.

En tortilla, en potajes, crudas también, pero me gustan menos. Y tanto me gustaban a mí como a las cabras”

Dicho y hecho, decidí probarlas y he de decir que son todo un manjar. Se comen sus hojitas tiernas que podemos recolectar entre febrero y abril. Transcurrido ese tiempo la planta comienza a espigarse, es decir, a sacar los tallos para florecer y las hojas se endurecen, pueden amargar y contener saponinas (principios activos empleados como detergentes y que no son comestibles).

Hojas de Silene vulgaris o collejas

Hojas de Silene vulgaris o collejas

Lo cierto es que es una hierba silvestre muy cosmopolita tanto de tierras como de platos pues se consume de muy diversas maneras, forma parte de muchas recetas tradicionales y es consumida en muchas de las regiones de España, como Andalucía, Valencia, Cataluña, Baleares, Las Canarias, Extremadura, Madrid …

Uno de los platos más populares es la tortilla o revuelto de collejas con huevo. Las hojitas tiernas se escaldan un par de minutos y se mezclan a continuación con el huevo y ¡a disfrutar del plato!

 

Revuelto de collejas con huevos

Revuelto de collejas con huevos

La tradición gastronómica de la Cuaresma la ha incorporado en los platos de potajes de garbanzos. Aquí tenéis una deliciosa y nutritiva receta, rescatada de la Dieta Mediterránea y sin carne:

El potaje de trigo con garbanzos y collejas

Ingredientes

70 gr de trigo en grano

150 gr de garbanzos

2 zanahorias

1 cebolla

1 tallo de apio

un manojo de brotes tiernos de hinojo

un manojo de collejas (hojas tiernas)

6 patatas pequeñas

1 cucharada de perejil picado

pimentón a gusto

1 hoja de laurel

aceite de oliva y sal

Elaboración

Poner a remojo los garbanzos y el trigo la noche anterior.

Cocer los garbanzos junto con el trigo, el romero, el laurel y los tallos de hinojo en agua salada durante 60 minutos en la olla exprés.

Saltear en una sartén el resto de las verduras y el ajo.

Tostar el pimentón en aceite de oliva.

Agregar a la olla las verduras, las collejas, el pimentón, el perejil  y las patatas y cocer 10’ más con la olla tapada.

¡Y a disfrutar !

Potaje de garbanzos, trigo y collejas

Potaje de garbanzos, trigo y collejas

 

En época de escasez, no sólo se comían sus hojas, sino también sus raíces encurtidas en vinagre.

Pero no sólo la podemos comer, sino que también la colleja nos regala salud. El consumo de sus hojas frescas o cocinadas se considera un depurativo de la sangre, la infusión de sus hojas y flores es aperitiva y tomada después de un vómito ayuda a asentar el estómago. En uso externo el jugo de sus hojas es  antiséptico y cicatrizante, muy útil en caso de llagas, quemaduras e incluso verrugas.

El refranero popular nos regala este refrán haciendo referencia al mejor momento para comer collejas:

“Las collejas de mayo para mi caballo”

 

Con todos estos atributos ¡cómo no disfrutar de “las collejas” en la huerta o en el jardín, además de poder recolectarlas del campo!, como decía mi abuelo cuando las collejas estaban en su momento: “vamos a coger collejas”. Es muy sencillo cultivarlas.  Podemos sembrar sus semillas en otoño o bien reproducirla de esquejes de tallo en primavera o a finales del verano. Y si queréis aprender sobre el sustrato más adecuado para reproducirlas os recomiendo este blog, donde tenéis interesante información: http://escueladeagroecologia.es/sustrato-ecologico-para-huertos-de-balcon-o-terraza/

Semillas de Silene vulgaris o collejas

Semillas de Silene vulgaris o collejas

Esquejes de tallo de las collejas o Silene vulgaris

Esquejes de tallo de las collejas o Silene vulgaris

 

Esquejes de tallo de collejas o Silene vulgaris

Esquejes de tallo de collejas o Silene vulgaris

Silene vulgaris o collejas, en mayo en la comarca del Alacantí

Silene vulgaris o collejas, en mayo en la comarca del Alacantí

Silene vulgaris o collejas en la Huerta de Corazón Verde en abril

Silene vulgaris o collejas en la Huerta de Corazón Verde en abril

Un dicho popular que sigo investigando para ver si tiene alguna relación con la planta es éste:

“Quita la mano que viene la vieja y te da una colleja”

¿Qué me decís? ¿Tendrá relación con la planta?

9 comments to Plantas silvestres comestibles: las collejas

  • LAS COLLEJAS DE CENICIENTOS

    Primaverales collejas
    que aparecéis de repente,
    ni siquiera os llevo en mente,
    y en mis pupilas perplejas
    me hacéis arquear las cejas.

    Al campo salgo a buscar
    espárrago y primavera,
    al corujo en la reguera,
    y a ti vengo a encontrar
    donde no te espero hallar.

    Te descubro en un cerrillo
    bajo el influjo del sol
    que adormece al caracol
    y aviva siempre el colmillo
    del conejo en febrerillo.

    Eres paisaje en la linde,
    compañera de la grama
    donde la liebre se encama
    para que a sus ojos brinde
    ver al perro en el deslinde.

    Creces entre la junquera
    y en regatos del arroyo,
    en retamas junto al Hoyo
    y bajo troncos de higuera
    de la apacible Ladera.

    Naces entre cornicabras
    de las de Orilla Moral,
    rocosa piedra coral
    por donde triscan las cabras,
    siendo esquilas sus palabras.

    Y surges en la labranza
    la que linda al Encinar,
    y así el sol al declinar
    te presta historia y semblanza,
    hierbecilla de esperanza.

    Aromas nuestro potaje,
    el de la Semana Santa,
    dando una delicia tanta
    que pagamos un peaje
    y hacemos casa y anclaje.

    Por el pueblo y por sus calles
    junto al olor a torrijas,
    filtrado por las rendijas
    se perciben los detalles
    de las gentes de estos valles.

    Sobre estas tierras gloriosas
    que circundan Cenicientos
    y armonizan a sus vientos
    son sus adorables rosas
    comidas maravillosas.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

  • LA TORTILLA DE ESPÁRRAGOS

    Esparragueras de marzo y de abril
    adorno en cornicabras y en zarzales,
    hermanadas trepáis a chaparrales
    y os veo desde lejos entre mil.

    Espárragos de una industria fabril
    de prados, de paredes y trigales,
    proliferáis crecidos a raudales
    en el campo corucho cenientil´

    Con rapidez ya os tengo hechos manojo,
    optando a quien desecho a quien escojo,
    el sol primaveral arriba brilla;

    desandando feliz mi vuelta a casa.
    ¡La miga del pan y huevo os amasa
    y esculpo en la sartén a la tortilla.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

  • HIERBAS QUE NO CONOCÉIS

    Hierbas que no conocéis
    y que su nombre ignoráis
    las siembro y las conozcáis
    y en esta orilla las veis.
    Ante vosotros tenéis
    a las humildes collejas
    que datan de historias viejas
    de olla podrida y potaje
    cuando el pobre en vasallaje
    no comía ni lentejas.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

  • EL ACEDERÓN
    A Teresa

    En huecos de las paredes
    de las lindes de los huertos,
    dejaban al descubierto
    hojas mi amor que veredes.
    Plantas eran de mercedes
    semejando enredaderas,
    por entre verdes veredas
    brotaba el acederón,
    siendo alumno Pigmalión
    de sus madres acederas.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta corucho

  • LOS MÍSCALOS DE CENICIENTOS

    Míscalo,placer rosado
    de exquisito paladar,
    extendido en el pinar
    buscándote ensimismado.
    Eres tesoro anhelado
    cuando descubro un rodal
    en el paisaje otoñal,
    levantando las agujas
    en mágicas horas brujas
    en el pinar ceniental.

    Desde las Peñas te extiendes
    bajando hacia el Cornetal;
    cual hongo piramidal
    te deslizas y desciendes.
    Por Pera Pérez asciendes
    y ocupas la Pinarilla,
    la que es trono y es la silla.
    Cabeza del Terremote
    escalado siempre al trote
    de niños de maravilla.

    Subes al Cerro Castaño
    reptando por su ladera,
    contemplando una reguera
    seca y muerta para el baño.
    Míscalos de los de antaño,
    en bajada por los riscos
    que conocieron pedriscos,
    entre pinos centenarios
    de los coruchos muestrarios
    de sus rebaños y apriscos.

    Bordeas a Cenicientos
    internándote en el Hoyo,
    le das arrullo y apoyo
    y esporas y sedimentos.
    Produces gratos momentos
    y eres tierno y delicado,
    y delicioso bocado
    fugacidad sensorial,
    de hongo breve y virginal
    nacido en bosque encantado.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

  • LOS MÍSCALOS DE CENICIENTOS

    Míscalo,placer rosado
    de exquisito paladar,
    extendido en el pinar
    buscándote ensimismado.
    Eres tesoro anhelado
    cuando descubro un rodal
    en el paisaje otoñal,
    levantando las agujas
    en mágicas horas brujas
    en el pinar ceniental.

    Desde las Peñas te extiendes
    bajando hacia el Cornetal;
    cual hongo piramidal
    te deslizas y desciendes.
    Por Pera Pérez asciendes
    y ocupas la Pinarilla,
    la que es trono y es la silla.
    Cabeza del Terremote
    escalado siempre al trote
    de niños de maravilla.

    Subes al Cerro Castaño
    reptando por su ladera,
    contemplando una reguera
    seca y muerta para el baño.
    Míscalos de los de antaño,
    en bajada por los riscos
    que conocieron pedriscos,
    entre pinos centenarios
    de los coruchos muestrarios
    de sus rebaños y apriscos.

    Bordeas a Cenicientos
    internándote en el Hoyo,
    le das arrullo y apoyo
    y esporas y sedimentos.
    Produces gratos momentos
    y eres tierno y delicado,
    y delicioso bocado
    fugacidad sensorial,
    de hongo breve y virginal
    nacido en bosque encantado.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

  • SATURNINO CARABALLO DÍAZ

    LA ENSALADA DE CORUJO

    Cuando llueve en el otoño
    de una forma persistente,
    y es alegre la corriente
    el corujo ya es retoño.

    Dormita algunas semanas
    y en marzo se manifiesta,
    y buscarle es una fiesta
    que la emprendemos con ganas.

    Calzando botas de goma
    y portando unas tijeras,
    en arroyos y praderas
    vemos que grácil asoma.

    Es la humildad candorosa
    crecida dentro del agua,
    y le visten con su enagua,
    la margarita y la rosa.

    Lo busco en los Vanderuelos,
    llevando un cubo en la mano
    con la fe del artesano
    que busca el oro en los suelos.

    Busco en Orilla Moral,
    en el borde de una poza
    que se alegra y se remoza
    de un arroyuelo invernal.

    Busco por Prado Maíllos,
    entre matojos y vacas,
    soliviantadas urracas
    y zarzas como cuchillos.

    Y me extiendo hasta el Juncar
    y los prados de La Higuera,
    husmeando en la reguera
    su apetecible manjar.

    Y es porque es manjar de dioses
    el alabado corujo,
    en Cenicientos un lujo
    y en las mesas puros goces.

    Se prepara en ensalada,
    con cebolla y aceitunas
    y es paladar de fortunas,
    cuando está bien aliñada.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

  • SATURNINO CARABALLO DÍAZ

    EL ORÉGANO DE CENICIENTOS

    Vino Venus Afrodita
    con la raíz a la Peña,
    y entre los pinos se adueña
    del perfume que lo habita.
    De ropa bien ligerita
    vino y lo plantó la diosa,
    y es orégano una rosa
    que al ser venusina herencia
    inunda con su presencia
    Cenicientos amorosa.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

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